La comunidad santafesina se movilizó este 29 de abril hacia la Plaza 25 de Mayo para conmemorar un nuevo aniversario de la catástrofe hídrica que cambió la ciudad para siempre.

A más de dos décadas de aquel fatídico día en que el río Salado invadió los hogares, el clima de la plaza est{a cargado de recuerdos y de una persistente dignidad. Entre banderas y frente a un escenario apostado ante la Casa de Gobierno, los vecinos que marcharon desde la Plaza del Soldado se unieron para transformar el dolor en un grito de lucha, recordando que las heridas de la inundación de 2003 siguen presentes.
Para María Claudia “la Negra” Albornoz, referente indiscutible de la Carpa Negra y del barrio Chalet, esta fecha representa un aprendizaje social profundo. “La memoria es algo que fuimos aprendiendo estos 23 años que se fue construyendo colectivamente. No vale la memoria de a uno o de a dos, es la memoria de una comunidad”, expresó conmovida durante la jornada. Albornoz recordó que la causa de la tragedia fue una “defensa que no se había terminado” por donde el río ingresó, recorrió kilómetros y “fue matando mucha gente”.
El paso del tiempo no ha logrado borrar las secuelas emocionales. Albornoz explicó que para los vecinos “el trauma se actualiza cuando llueve, se actualiza cuando hay una tormenta”, un miedo que persiste porque la ciudad aún tiene deudas pendientes en infraestructura. Denunció que, a 23 años, todavía existen reservorios que son de barro y tierra, y que los desagües no han sido actualizados conforme al crecimiento de la ciudad y al cambio climático, lo que provoca que los barrios sigan sufriendo anegamientos.
La lucha contra el poder
Albornoz calificó el proceso judicial de estos años como una “trampa” orquestada por el «reutemanismo», aunque señaló con esperanza que este año podrían darse cambios definitivos en la Corte Suprema provincial. Finalmente, destacó la importancia de la Ley 14.037 para que las escuelas enseñen a las nuevas generaciones que Santa Fe es una zona de riesgo.
“Hay que preguntarse: ¿a dónde va el agua cuando llueve? Si a los pibes les preguntás desde chiquitos, empiezan a aprender”, concluyó, reafirmando que la educación es la única defensa contra la repetición del desastre.
