La desesperante situación de la gobernadora Corpacci

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La presión política y judicial sobre la primera mandataria catamarqueña pone en jaque al kirchno-peronismo de Catamarca.

La gobernadora Lucía Corpacci ganó un poco de tiempo suspendiendo las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), pero solo pudo patear los problemas hacia adelante. El punto es que la primera mandataria de Catamarca transita por un momento de mucha presión política y judicial que la sitúa en una desesperante e incómoda situación personal.

Convocar en marzo o en octubre no agota el dilema central, al contrario lo desata. El Gobierno nacional con incidencia en la Justicia empuja a que Corpacci -con las causas que involucran a su marido Ángel Mercado- no vaya por una nueva reelección. Dicho de otra forma, la gobernadora no podría ir por un tercer mandato a no ser que no le importe que su marido vaya preso. Sin duda, el macrismo construye poder dominando el Poder Judicial y el manual se aplica a rajatabla en todo el país.

Por caso, el ministro de Obras Públicas y mano de derecha de la gestión corpaccista, Rubén Dusso, también está complicado. Al término de la feria judicial, el exfuncionario nacional kirchnerista José López ya tiene la lista de nombres para dar en un año electoral. La presión hacia los jueces es insoportable y la supervivencia política tiene a la traición como principal protagonista. Lo que dispara el resultado electoral en Catamarca en cualquier dirección, cualquiera puede ganar.

La estrategia de la primera mandataria es acortar el tiempo de resolución para que los problemas no se acentúen perjudicando al propio oficialismo. Corpacci no puede -o no la dejan- ir a las urnas, pero al intendente de la capital, Raúl Jalil, tampoco le alcanza solo. Pero una vez que el jefe comunal se fortalezca y vea que gana la elección, la suerte de los corpaccistas quedará librada al azar. El “Turco” se caracteriza por no respetar los acuerdos políticos. Sergio Massa lo conoce bien. Cristina también. Los corpaccistas lo sospecharon siempre. Si se corre el eje del poder, los funcionarios y dirigentes que responden a la gobernadora pueden quedarse con las manos vacías. Aquí la otra presión a la titular provincial que viene de la propia tropa (para que la continúe y -por supuesto- por los cargos en juego).

Avanzando un poco más, Jalil siente que necesita de Corpacci pero únicamente para tomar impulso, luego pretende carretear y despegar solo, pues no quiere cargar con el karma que sufre la gobernadora (Mercado, Dusso, funcionarios cuestionados e investigados por la justicia, etc). La necesita como aliada pero hasta cierto punto, pues los asesores le sugirieron que “un paso más allá juntos” puede perjudicarlo. Ayudame al principio pero luego necesito que te apartes porque me haces peso. Cuando se descuiden, Jalil va por todo.

Corpacci dijo abiertamente que a lo único que aspira es a que el peronismo retenga el poder pero además requiere que los problemas no se compliquen y que la provincia subsista. Si las elecciones son en marzo, y ella no es la candidata, hasta diciembre el trecho es largo y las principales áreas del Gobierno están colapsadas. Con una fuerte presión política, económica y judicial, la mandataria… resiste. Desesperante situación, con tremendo desgaste emocional.

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