Ante la posibilidad de que durante los próximos meses se desarrolle un fenómeno climático conocido como «súper» Niño, el gobierno de Santa Fe avanzó en una estrategia conjunta con Chaco y Santiago del Estero para fortalecer la prevención y el manejo de eventuales emergencias hídricas.

La iniciativa quedó formalizada este jueves con la firma de un convenio marco entre los tres gobiernos provinciales y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), destinado a consolidar la implementación y el seguimiento del Plan Director de los Bajos Submeridionales, una de las regiones hídricas más extensas y estratégicas del país.
Durante el acto realizado en la ciudad de Resistencia, el gobernador Maximiliano Pullaro destacó la importancia de coordinar acciones ante escenarios climáticos cada vez más complejos.
«El fenómeno puede darse o no, pero debemos estar preparados», sostuvo el mandatario santafesino al referirse a las proyecciones meteorológicas que advierten sobre la posible ocurrencia de precipitaciones extraordinarias durante el último trimestre de 2026.
Una región clave para la producción
Pullaro recordó que los Bajos Submeridionales abarcan entre ocho y nueve millones de hectáreas distribuidas entre las tres provincias y consideró que la planificación conjunta resulta fundamental tanto para el desarrollo productivo como para la protección de las comunidades que habitan la zona.
Según explicó, uno de los principales objetivos es avanzar en obras e infraestructura que permitan mejorar el manejo del agua y reducir el impacto de posibles inundaciones.
Además, remarcó la necesidad de combinar proyectos estructurales de largo plazo con medidas preventivas inmediatas. En ese sentido, señaló que las provincias trabajan para fortalecer los sistemas de monitoreo y respuesta ante eventuales lluvias intensas.
Qué prevé el acuerdo
El convenio establece que Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero desarrollarán acciones coordinadas para actualizar y fortalecer el Plan Director de los Bajos Submeridionales mediante asistencia técnica, programas específicos y nuevas herramientas de gestión.
También se creará un equipo técnico permanente encargado de supervisar las acciones, coordinar políticas entre las provincias y monitorear la evolución de la situación hídrica en la región.
Para Pullaro, la continuidad de este trabajo conjunto constituye una política de Estado que trasciende los gobiernos y permite planificar soluciones de largo plazo para una de las áreas más sensibles del norte argentino.
Qué es el Súper Niño y por qué genera preocupación
El Súper Niño es una versión más intensa del fenómeno climático El Niño y se caracteriza por un calentamiento excepcional de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial.
Los principales organismos meteorológicos internacionales consideran posible su desarrollo hacia fines de 2026 y advierten que podría provocar eventos climáticos extremos en distintas regiones del planeta.
En el caso de Argentina, las proyecciones señalan que el litoral y parte del centro-norte del país podrían registrar lluvias superiores a los valores normales, aumentando el riesgo de inundaciones, anegamientos y complicaciones en áreas urbanas y productivas.
La preocupación se concentra especialmente en provincias como Santa Fe, Entre Ríos y Chaco, donde una sucesión de precipitaciones intensas podría generar presión sobre los sistemas hídricos y las cuencas de los ríos Paraná y Salado.
Frente a ese escenario, las provincias comenzaron a reforzar los mecanismos de planificación y prevención con el objetivo de minimizar los posibles impactos si finalmente el fenómeno se concreta.
